CETRERÍA, UNA ALIANZA CON LOS REYES DEL AIRE

La cetrería es un arte de caza que, desde el 16 de noviembre de 2010, es declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Destaca por el empleo de águilas, azores, halcones, gavilanes, búhos y otras especies de aves rapaces para la caza de conejos, liebres, perdices, córvidos, patos, e incluso, algunas piezas de caza mayor. Se encuentran referencias a la práctica de esta modalidad de caza siglos antes de Cristo, con diferente seguimiento en su empleo a lo largo de la historia en diferentes civilizaciones. Su origen probable se atribuye a China, mientras que a Europa parece llegar con los pueblos Godos invasores de estos territorios. En España se inició de la mano de pueblos Germánicos venidos del norte. El máximo esplendor lo alcanzó en Europa en la Edad Media, siendo práctica habitual de caza de nobles y reyes, si bien, con la llegada de las armas de fuego comenzó a perder protagonismo. Hoy, este arte milenario ha cobrado una importancia protagónica en al menos dos aspectos: por una parte en la preservación de especies de aves rapaces, el caso del halcón peregrino es ejemplar: este animal estuvo a punto de extinguirse y fue gracias a la halconería que se logró su rescate y hoy no está en peligro, además que las técnicas cetreras coadyuvan en la rehabilitación de aves silvestres a ser reinsertadas en su medio; por otro lado, la cetrería permite el control biológico de especies que en un momento histórico y lugar específico (caso de los aeropuertos) pueden ser consideradas perjudiciales o pues que pongan en riesgo la vida de personas, cabe mencionar que esta última función de la cetrería no precisa se de muerte a ningún animal puesto que la sola presencia de un ave rapaz en un aeropuerto es suficiente para ahuyentar a las aves que pululan las pistas de aterrizaje.


HISTORIA DE LA CETRERÍA

No podemos saber el momento exacto en el que vió la luz esta majestuosa actividad, sin embargo, la caza con aves rapaces se encuentra entre las formas de caza más antiguas que ha practicado el hombre. La cetrería es un arte milenario que se remonta al paleolítico. Se han encontrado vestigios arqueológicos de más de 10.000 años y los escritos se remontan a unos 4500 años en la China y Japón. Se cree que tiene su origen presumiblemente entre los pueblos cazadores de las estepas mongolas; aunque también encontramos en la prehistoria pinturas rupestres y posteriormente las fuentes escritas que dan testimonio de la prosperidad que alcanzó la cetrería en Turquía, China y Tartaria. Efectivamente, en los inmensos llanos abiertos, el ave rapaz era el arma de caza más apropiada de las conocidas hasta aquel momento. En el libro “Eyra”, un manuscrito de la historia china, datado unos 3000 años antes de la era común donde se explican las costumbres y tradiciones de este país, se menconan unos hombres que hacen servir aves rapaces para cazar. El libro profético de isaias terminado de escribir alrededor del 681 AEC, leemos: “Aquel que llama desde el naciente a un ave de rapiña;+ desde un país distante” (46:11, traducción del nuevo mundo de las santas escrituras)

Se dice que Ulises después de Troya había aportado esta modalidad de caza a Grecia; que los turcos lo habían aprendido de los persas y los Persas de los Árabes. Incluso en las tumbas de los faraones del antiguo Egipto, se han hallado halcones momificados. También se mencionan los dos halcones de la reina Cleopatra. Aristóteles hacia el año 300 a.C., en su Historia de los animales expone la peculiar manera en la que los cazadores hacen uso de las rapaces y comparten con ellas las piezas capturadas. El historiador griego Ctesias menciona la utilización de águilas y milanos en el norte de la India para cazar liebres y zorros.

Esta tradición literaria se prolongará a través de Plinio y su Historia natural, llegando a finales del siglo II de la era común con Sobre la naturaleza de los animales de Eliano. Hay otros autores clásicos que nos dejan referencias:

•Marcial escribió: Gavilán, fue un ladrón entre las aves, sirviente ahora del pajarero, engaña lo mismo a las aves, que no caza para si.

•Opiano escribió: el trabajo del que captura pájaros es apacible, pues para su caza no lleva espada, ni hoz, ni lanzas de bronce, sólo le acompaña el halcón, el barro y las cañas que pisa.

La caza con halcones fue mencionada por primera vez en Europa por Julius Firmicus Matemus de Sicilia en el año 330 E.C. y hasta hoy se ha conservado el mismo arte y cuidados que hace siglos. Felipe II, emperador romano-germánico (siglo IV) escribió un tratado sobre el adiestramiento de las rapaces. Este libro fue utilizado y tenido como referencia durante muchísimo tiempo. En el siglo V en el Peloponeso en siete viñetas se narra una jornada de caza de liebres con perros galgos y cetrería.

Se cree que la cetrería en Europa fue introducida, por un lado, por los visigodos que habían recorrido la península balcánica y se habían asentado en el sur de Francia; y por otro lado, por los pueblos germánicos septentrionales, o sea los que llegaron a la Europa occidental siguiendo las rutas al norte de los ríos Danubio y Rin. En el código de leyes Lex sálica, se encuentra la más vieja legislación sobre cetrería. Un ejemplo: si alguien roba un azor de un arbol, además de devolverlo será castigado con una multa de 600 denarios (15 sueldos). Si lo roba de una muda (halconera), multa de 1800 denarios (45 sueldos). A partir de aquí, con los años surgen diferentes leyes. Las leyes burgundias decían que si alguien robaba un azor, se ordenaba que la misma ave comiera seis onzas de carne sobre el pecho del ladron. Las leyes ripuarias, legislaban el precio de cada azor, según si estaban adiestrados o no, o si eran para cazar una clase de ave u otra; también se penalizaba matar una rapaz, bajo las consecuencias de tener que entregar una de igual calidad y multa de seis sueldos; pero según lo que cazaba dicha ave, la multa podía variar.

Hacia el año 643, ya se citan los bosques reales y la prohibición de coger ningún azor de estos bosques.La iglesia también prohíbe la tenencia de azores, a los obispos, presbíteros y diáconos. Pero no solo los hombres de iglesia se dieron a la caza, también las religiosas. Hacia el año 798 se prohibió a las abadesas la tenencia de azores y halcones. Todo esto demuestra que la cetrería era una modalidad de caza plenamente asentada en los reinos cristianos de Europa. Con Carlomagno es cuando pasa a ser un privilegio de las clases nobles.

En el mundo árabe, según parece, la conocieron las tribus de Irak y Siria a través de dos vías:

•desde el noreste, atravesando Iran

•desde las estepas mongolas y altaicas, a través de Bizancio Després de difundirse por el norte de África llegó a la península Ibérica, donde las dos corrientes o formas de entender la cetrería (la germánica i la árabe) se fusionarían y la cetrería hispánica cogería lo mejor de cada una.

Entre los árabes surgen los primeros tratados de cetrería hacia el siglo VIII con una fortísima influencia persa.En la península Ibérica, como hemos dicho, fue introducido por los pueblos germánicos que llegaron a través de los Pirineos (los visigodos) que practicaban la caza o modalidad del bajo vuelo con azores y gavilanes sin caperuza. Posteriormente con la invasión musulmana llegaron los halcones y la introducción de la caperuza, indispensable para el inicio del adiestramiento.

En un principio era un medio de subsistencia que usaban las clases bajas para obtener alimento, pero pronto fue relegado al uso exclusivo de la nobleza y clases altas de la sociedad que vieron una peculiar forma de destacar su rango social y de practicar una forma exclusiva de caza. Según los historiadores árabes en el protocolo de los reyes hispánicos, cada vez que un rey salía a cabalgar con su séquito, llevaba los halcones peregrinos dando tornos sobre sus cabezas, subiendo y bajando. No cesaban en estos vuelos hasta que el rey descabalgaba. Eurico salió a cabalgar siguiendo las normas del protocolo, cuando de repente, al paso del cortejo, se levantó un pájaro y tan pronto como uno de los peregrinos lo vio se lanzó en picado, a plomo, acuchilló y capturó la presa. Tan maravillado se quedó que desde aquel momento cazó por altanería.

En el calendario de Córdoba, una obra de astronomía, al final de cada mes, hay numerosos detalles sobre la práctica de la cetrería en Al-Ándalus: notas ornitológicas, detalles cetreros, época de emigración del halcón neblí, época de cría del halcón peregrino baharí o brookei, el tiempo de incubación de los huevos, cuando eclosionan, incluidos los del gavilán o cuánto tiempo transcurre hasta que los pollos están totalmente emplumados, cuando empieza y termina la temporada de caza y como se han de encerrar para la muda los halcones entre mayo y agosto.

A finales del siglo XIII, Marco Polo relataba que el Gran Emperador mongol Kublai Khan se dirigía cada año, por el mes de marzo, a Kambaluk (Pekín) acompañado por 10.000 halconeros y pajareros para dedicarse a cazar lobos, zorros y liebres con águilas reales. Hay diferentes tratados sobre cetrería a lo largo de la historia. Los más importantes son:

•“De arte venandi cum avibus” del emperador Federico II de Hoenstaufen, es el manuscrito europeo más importante.

•“Moamin”, tratado árabe de halconería.

•“Traité de Fauconnerie” sobre los privilegios de la tenencia de aves rapaces y sus utensilios. Sólo los nobles podían practicar la cetrería.

•“El libro de la caza de las aves” de Pedro López de Ayala, el libro en el que se basó Félix Rodríguez de la Fuente.

En Europa, la época dorada de la cetrería acontece en la Edad Media (del siglo VI al XVI); en ella aparecen las primeras leyes en el “Traité de Fauconnerie” de los privilegios en la tenencia de rapaces dignas de su rango social:

•El águila, para el Emperador

•El gerifalte, para el Rey y la Reina

•El peregrino, para el Duque

•El esmerejón, para la Reina y las Damas, aunque más tarde la Reina pudo tener un halcón de Eleonora

•El cernícalo, para la Infanta y los sirvientes de la corte

•El azor, para el burgués

•El gavilán, para el clero

•el ratonero, para el laico que trabaja para la iglesia.

Se dice que el mínimo de rapaces que un Señor podía tener era de 18: dos gerifaltes, cuatro peregrinos neblíes, cuatro peregrinos baharis, seis azores, dos esmerejones…Los Reyes europeos, los zares rusos, los emperadores romanos, emires árabes se entretuvieron en practicar la cetrería. En la Edad Media, la guerra, los duelos, la caza y los torneos constituyeron las coordenadas de la vida noble. La caza con aves, no era para el Señor solo un deporte, sino que también tenía una importante función social. Era fuente de alimentos nobles, por lo tanto un motivo de prestigio ante de los campesinos y además servía como preparación para las batallas. Durante las treguas entre cristianos y musulmanes, ambos aprovechaban para practicar su afición favorita. Los nobles cristianos deslumbraban a los sultanes árabes con blancos gerifaltes procedentes de países nórdicos. Los cazadores árabes sorprendían a los cristianos con innovadoras técnicas en el adiestramiento de los halcones, descubriendo un nuevo horizonte en su manejo: emplear la caperuza. También en las justas, en las cuales se entrenaban para las guerras: cogían la lanza con la mano derecha y el halcón con la izquierda encima del caballo para adquirir equilibrio y destreza.

La caza practicada por la aristocracia masculina y femenina da lugar a encuentros de cortesía, en los cuales los grandes señores rivalizaban el lujo, con pájaros de prestigio, venidos de Suecia o Noruega; aparejos para los pájaros de los mejores artesanos, bordados con hilos de oro y piedras preciosas. Toda una economía alrededor de la caza.Las infracciones eran duramente castigadas, la sanción podía ir hasta la condena a muerte. Ser halconero del Rey era un privilegio y una gran responsabilidad. Se demuestra su importancia en el hecho que los acuerdos diplomáticos se hicieran con el intercambio de aves rapaces. Un azor mudado y entrenado en el año 1252 tenía el mismo valor que seis bueyes arrieros. En el 1396 la liberación de caballeros presos fue a cambio de 12 halcones blancos (gerifaltes). El precio para la independencia de Castilla fue un azor. Alfonso X, el Sabio, instauró leyes que protegían las rapaces. Como buen halconero y conocedor de su biología, penaba el expolio de huevos y desnide de pollos sin plumas. También penaba la captura de reproductores adultos. La pena menor era perder la mano derecha. Encargó al canciller Pedro López de Ayala la traducción al castellano el libro árabe Kitab al-gawarih, de donde surgió “El libro de la caza de las aves” documento en el que se basó Félix Rodríguez de la Fuente.

Hay que recordar que la práctica de la cetrería en los reinos hispanos-cristianos se debe a la influencia islámica.En el siglo XV, la cetrería tuvo su gran esplendor en los reinados de Castilla y Aragón, entre reyes y nobles.La monarquía aragonesa fue amante de este tipo de caza. El rey Jaime I el Conquistador, tenía en su corte varios halconeros y convirtió la albufera de Valencia en coto real. Su mujer, la reina Violante de Hungría, y más tarde su hija la infanta Violante de Aragón, casada con Alfonso X el Sabio, fueron unas grandes apasionadas de la cetrería. El 1595 el rey Felipe II escribe al gobernador del País Vasco que le envíe unos buenos pájaros (en total le envía 32 halcones).

Con la llegada de las armas, hacia el siglo XVII, se inicia un lento declive de la cetrería en toda Europa, perdurando en Inglaterra, Holanda, Alemania y países árabes. En España, aunque entró en declive, La casa Real seguía teniendo su Cetrero Mayor y un departamento llamado Real Volatería, también se seguía legislando, más por tradición legal que para regular una práctica de caza casi inexistente. Gracias a estos reductos de cetreros se empezaron a formar clubes de caza. El año 1775 el coronel Thornton fundó, con la ayuda de Lord Oxford, un Hawking Club, que al cabo de unos años desapareció. A pesar de ello, ese fue el resurgimiento de la cetrería en Europa, pues con algunos miembros del antiguo club y bajo el patrocinio de la casa real holandesa se fundaría el Royal Loo Hawking Club, desaparecio también al cabo de unos años.

En el descubrimiento de América se exporta la cetrería al Nuevo Mundo de la mano del cetrero Pedro Dársena. La cetrería fue ganando adeptos, e incluso se llegó a utilizar como arma bélica, para sitiar la cuidad de París, abatiendo las palomas mensajeras que utilizaban para comunicarse con el gobierno que se encontraba en Tours. En el 1923 H.Goering impulsó el club alemán Deutscher Falkenorden. Esta asociación sigue existiendo hoy en día y es el club de mayor solera. En el 1946 se fundó British Falconers Club, con los restos del Old Hawking Club.Así se fueron fundando clubes por toda Europa y Norteamérica, con una poderosísima North American Falconers Association (NAFA), publicadora de las revistas más interesantes sobre el tema. También ha resurgido la cetrería Hispanoamericana con el club Cetreros del Valle de México.También están escuelas como The British School of Falconry, en Inglaterra. En España, Félix Rodríguez de la Fuente impulsó el resurgimiento de la cetrería con dos breves artículos sobre la cetrería y su práctica. Posteriormente el libro El arte de la cetrería, y la serie televisiva El hombre y La Tierra, crearían escuela. En 1975 se funda la Unión Española para la Defensa de la Cetrería y las Aves de Presa (UEDECA), que daría lugar a la actual Asociación Española de Cetrería y conservación de Aves Rapaces (AECCA). En el año 2010 la cetrería fue declarada patrimonio inmaterial viviente de la humanidad por la UNESCO. Fue presentado por los países: Emiratos Árabes Unidos, Bélgica, República Checa, Francia, República de Corea, Mongolia, Marruecos, Catar, Arabia Saudita, España y Siria.En el año 2012 se han adherido más países. Actualmente es la candidatura más internacional que ha otorgado la UNESCO.

MODALIDADES Y DISCIPLINAS
El alto vuelo o altanería:
Requiere de un terreno limpio de árboles, pues el halcón tiene que volar bajo la dirección del halconero. La técnica de altanería consiste, en que después de haber tomado el halcón su altura, el cetrero levanta la caza, para que con su picado el pájaro intente capturarla. En esta modalidad se cazan sobre todo pluma, perdices, palomas y córvidos. Dicho por muchos cetreros, el estado apure es "un paraiso para la altanería".

En el bajo vuelo:
El ave parte del puño del halconero directamente hacia la caza. En esta modalidad se cazan tanto animales de pelo como de pluma.El terreno puede ser más sucio de vegetación.

La caza en copla consiste en entrenar a dos aves (generalmente de la misma especie y torzuelo-prima) para que cacen formando una pareja y cooperen en la captura de presas mas grandes o rápidas que esas que suelen capturar comunmente.
La cetrería en Venezuela

Los inicios de la cetrería venezolana se remontan indirectamente a la Alemania del primer cuarto del siglo XX. En aquel entonces el señor Oscar Waldemar Romer, era un adolescente amante de las aves quién vio una tarde a un hombre con un halcón en el puño y aquello lo marcó para siempre ¿Cómo podía una persona amansar hasta ese punto a la mas arisca de las aves del cielo? En aquél país era necesario aprobar la secundaria para poder asistir a la escuela de cetrería y entonces hacerse cetrero, Oscar lo sabía. Así pasaron los meses y una tarde, mientras jugaban futbol, uno de los jóvenes pateó con tal fuerza el balón que fue a dar contra el nido de un “Bussardmaus”- un ave de presa cuyos hábitos recuerdan a nuestro Albicaudatus- derribando de un golpe al único pollo que crecía en aquella plataforma, el ave parecía ilesa y Oscar la llevó hasta la casa de su tía, ella de inmediato le ordenó colocar en manos de las autoridades a aquel ave y eso marcó para siempre al joven Romer, quién se hizo la promesa de algún día ser cetrero.

Así, Oscar Romer terminó su escuela secundaria, pero antes de que pudiera hacerse cetrero la vida lo llevó al otro lado del océano, lo trajo a Venezuela, donde se dedicaría a trabajar y enfocaría sus esfuerzos en ello, dejando a un lado aquel sueño que no había desaparecido, y lo sabemos porque cuando su hijo: Waldemar Leopoldo, contaba 5 años de edad en 1957, ya estaba fascinado con la cetrería, incluso le había pedido a su padre que lo ayudara a ser cetrero, él, sabiendo que ese era su sueño, y quizá movido a ver en su hijo realizado lo que él había acariciado por décadas, le prometió a Waldemar que si aprendía inglés pronto se iría a estudiar a Estados Unidos y allá aprendería cetrería de “los mejores”, así que Waldemar Romer, puso manos a la obra, en pocos meses ya hablaba inglés con cierta fluidez pero algo iba a ocurrir que iba a precipitar un poco las cosas.

En el año 1958 abrió sus puertas una “chacra” en Valencia, estado Carabobo, lugar de residencia de la familia Romer, en “Procasa” vendían una amplia gama de “mascotas” y en una oportunidad Oscar y su hijo estaban en aquella agropecuaria que tanto les gustaba y vieron en venta un “gavilán primito” aquel torzuelo de Falco Sparverius cautivó a ambos al instante. Waldemar se notaba mucho mas emocionado y rogaba a su padre le comprara aquel ave, que estando en una jaula ya tenía su cola y las alas prácticamente deshechas. No podemos saber lo que pensó Oscar en ese momento, pero podemos imaginarlo, la escena se repetía, el niño que pide a su padre que le deje tener un ave de presa y el adulto que entiende que es muy difícil que un niño cuide de ella. ¿Cómo respondería Oscar a los ruegos inquisitivos de su hijo?

Esta vez había una diferencia importante respecto a lo que ocurrió en Alemania, esta vez Oscar era el adulto y si quería llevar al ave a casa y, como ya pueden imaginarse, a los pocos días ya el Cernícalo tenía nombre: “Carlitos” este torzuelo fue la primera ave en soltar pihuelas en Venezuela, de la cual se tenga registro tan detallado. Ocurrió en 1959, en el verano de aquél año unas 80 personas se reunieron en las tierras de la familia de Waldemar para ver volar por primera vez libre a “Carlitos” y ese primer salto fue un éxito rotundo, el ave se graduó y el aprendiz de cetrero tenía mucho que aprender aun.

Hasta 1960 Carlitos y Waldemar aprendieron juntos el arte de la Cetrería, en Mayo de aquel año la vida les daría a ambos un vuelco total, la familia tuvo que irse del país y el cernícalo no podía viajar con ellos a Estados Unidos.

En aquella oportunidad, se establecieron en Boston, Main, y el pequeño cetrero se matriculó en la escuela y continuó su formación académica, tuvo acceso a libros como Manual Of Falconry, entre otros, lo que le permitió cimentar sus bases teóricas y arraigar mas el arte en él. Con el tiempo la noticia de la muerte de “Carlitos” llegó hasta la familia, aquello significó un duro golpe para un niño que soñaba con reunirse con su primer ave el dia qe “volviera a casa”. Ya cuando había terminado sus estudios, Waldemar era un cetrero consagrado, curtido y formado de la mano de cetreros miembros de la NAFA.

Corría el año de 1973, y Álvaro Dario Maldonado Blaubach, cuñado de Waldemar, era el dueño del Hato “el frío” ubicado en Mantecal estado Apure, Venezuela; Álvaro tenía entre sus proyectos el de establecer en Apure un rancho cinegético y como tenía experiencia con ecoturismo y con el fin de consolidar su proyecto y al mismo tiempo promocionar mas el ecoturismo en el país, logró contactar con el naturalista, divulgador ambientalista y cetrero español Félix Samuel Rodríguez de la Fuente, quién ya estaba rodando su serie “el Hombre y la Tierra” para invitarlo al hato, la visita de Félix dio origen a una amistad que llevó al español a decidirse a venir a vivir en Venezuela luego de terminar de filmar en Alaska... De hecho, uno de los capítulos de esta serie titulado “Paraíso de Aves” fue filmado en su mayoría, en los terrenos del hato “el Frio”.

Así fué como Félix Rodríguez de la Fuente, precursor de la moderna cetrería ibérica, grande amante de las aves y elocuente narrador, practicó esta bella modalidad de caza en nuestro país ya para el año 1974, atrapando halcones aplomados y águilas de Harris –poco conocidos para entonces en Europa – los que voló precisamente en nuestro estado Apure, también en los llanos un biólogo llamado José Luis Gómez Carredano, colaborador de don Félix, se entusiasmó tanto con este país que se quedó a vivir acá y al final se compró una finca en el Estado Guárico –comienzo de los años 80- y allí desarrollo un Centro de Entrenamiento y Exhibición de Rapaces, 1984 Gómez Carredano falleció de un infarto en su propia finca y su extraordinario proyecto no tuvo en quien sustentarse en aquel momento.

La cetrería se ha llegado a referenciar en trabajos de investigación científica, y desde finales del primer lustro del siglo en curso, este arte en Venezuela ha tenido un repunte relativo que ha dado origen a algunas iniciativas dispersas en función de agrupar y organizar a quienes la practicamos y quienes comparten nuestro amor por las aves de presa. Un ejemplo es la Fundación BioRaptor, una organización sin fines de lucro registrada legalmente en el año 2012 (Nro 45, tomo 13) por Raymond Ruiz y otros entusiastas, con el objeto de rescatar, rehabilitar, adiestrar y usar aves de presa.

Así fue, como en el año 2016 se produjo el encuentro entre los cetreros de Venezuela, dado que tomaron la iniciativa de unirse y organizarse con el claro objetivo de darle al país una plataforma sobre la cual desarrollar la cetrería y un espacio para su práctica legal, responsable y organizada; con la consigna “remar juntos” se planteó la meta de ofrecerle a las autoridades todos los insumos y la información necesaria para que, con base en las experiencias de los países de la región respecto a la práctica formal de la Cetrería, se establecieran los lineamientos para su desarrollo dentro del territorio nacional. En el estado apure viven varios cetreros con experiencia en el campo y que han logrado desarrollar el fino oficio del adiestramiento de rapaces (no es de extrañar que fuera para entonces el estado con mayor concentración de cetreros siendo un "paraíso de aves" rapaces) además, en Mantecal precisamente, vive un artesano hábil que también es maestro, músico y pintor, el Ingeniero Ronald Moreno, admitido por cetreros en el ámbito nacional e internacional como el Halconero Mas completo que ha visto nacer este país, el año 2017 transcurrió entre vicisitudes, mesas de trabajo, viajes, cientos de horas al teléfono, cartas, anteproyectos y propuestas, siempre con la esperanza de iniciar el camino de la cetrería formal en nuestra patria. Así, hacia el segundo semestre del año, ya se tenía claro el proceso a seguir y se pudo formalizar la solicitud ante entonces llamado Ministerio de Ecosocialismo y Aguas, encausando cada paso para que el proceso fuese lo más ajustado posible a las normas vigentes de la República y la ética ecológica. El día 15 del mes de Noviembre, víspera del día mundial de la cetrería, ya el proyecto tenía nombre, se hubo registrado formalmente ante la ley y las autoridades la primera fundación dedicada por entero a la cetrería y su legado, una fundación sin fines de lucro con el nombre de CETREROS DE VENEZUELA, ese día nacería la cetrería formalmente acreditada en la patria de Simón Bolivar. Para la fecha, la fundación cuenta con el respaldo de organizaciones de cetrería a nivel mundial, y en ella participan cetreros de diversos estados del territorio nacional. Para información detallada y actualizada, le invitamos a leer nuestra sección de noticias.-

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